Tu chuleta de personalización del marketing

 
 

Hubo un tiempo en el que insertar un nombre en el asunto del email se consideraba revolucionario. Pero ahora, la personalización como táctica y concepto de marketing ha evolucionado a niveles espectaculares. Hoy en día, la personalización es imprescindible y está impulsada por el aumento brutal de las expectativas del consumidor y los avances de la tecnología.  

¿A qué nos referimos con personalización? Es un método por la cual un profesional del marketing puede conocer las necesidades individuales del consumidor de manera más efectiva y eficiente, con el objetivo de hacer que las interacciones de consumidor sea más rápidas, fáciles y significativas. Cuánto más se acerque el marketer a lo que el consumidor quiere, más alta será la probabilidad de conseguir próximas visitas, compras o un mayor engagement. Una marca que no prioriza una personalización impecable es una marca de la que te puedes olvidar, porque no estará aquí mucho tiempo.  

Hemos tenido el privilegio de trabajar con muchas marcas líderes y enfocadas en conseguir la mejor personalización posible y hemos visto que las marcas con más éxito son aquellas que comprenden que no es cuestión de tener un momento de implementación explosiva, sino de aplicar una serie de mejoras mínimas, análisis y la optimización continuada.  

Además, estas marcas entienden que la búsqueda de la perfección nunca acaba porque el consumidor está en constante cambio y el mercado está evolucionando continuamente. Adoptando una filosofía de dar pasos pequeños, medidos y exploratorios, tu equipo de marketing no solo te ayudará a alcanzar los números deseados, sino que te permitirá experimentar con nuevas estrategias.

Compartimos unos consejos simples pero muy útiles para la perfección personalizada:

  1. Piensa desde el punto de vista de tu consumidor, no desde los objetivos de tu empresa
  2. Identifica consumidores clave para entender de forma más precisa cómo son sus experiencias ideales
  3. Prioriza proyectos más fáciles y luego aprovéchalos para ganar impulso con los más grandes (esfuerzo bajo, alto impacto)
  4. Lánzalo, analízalo y luego decide si continúas invirtiendo o no en determinadas estrategias, en lugar de perder tiempo en ciclos de planificación de larga duración con ejecución limitada la tecnología posibilita acortar los tiempos y probar poco a poco las nuevas implementaciones
  5. Cambia la filosofía y cultura de trabajo de tu equipo programando reuniones periódicas para hacer reflexiones sobre la experiencia del consumidor que se está entregando. Si se pone al consumidor primero, el equipo debería identificar por lo menos una mejora que se pueda alcanzar antes de la próxima reunión.

El desarrollo de un estilo de trabajo sólido, ágil y enfocado al consumidor, y tomando las decisiones que nos lleven hacia ese objetivo es lo único que puede demostrar a los clientes que tu marca está hecha para durar.