¿Preparada/o para este momento crítico del dispositivo móvil?

 
 

Llevamos hablando de dispositivos móviles ya varios años y es por una buena razón. El móvil está superando al engagement desde el ordenador y muchas marcas aún no satisfacen las expectativas críticas de los clientes para la pantalla de bolsillo. En el 2016 se predice que un gran porcentaje de apertura de emails se realizarán desde dispositivos móviles, y no desde ordenadores.

¿Qué significa esto para los marketers de email? Que es el momento de crear una mejor experiencia. A continuación, te mostramos 5 maneras increíbles para mejorar la experiencia del cliente que recibe el email en un dispositivo móvil.

1.   Diseño responsive

Esta es la forma más destacada con la que puedes abordar, de forma inmediata, las necesidades de tus clientes en un dispositivo móvil. Si necesitas ayuda para empezar, comienza con plantillas predefinidas y modifica tu configurador para que encaje con tu marca. Existen muchos recursos para ayudar a los marketers a codificar emails en un formato responsive. Si estás seguro de que quieres empezar con email responsive, echa un vistazo a Responsive Email Resources - una fuente de información para principiantes, o para aquellos con experiencia que quieren mejorar su codificación.

2.   Jerarquía de contenido

La jerarquía de contenido es muy importante ya que la pantalla de un móvil es muy pequeña y no cabe mucho en la mitad superior. Por lo tanto, piensa detenidamente el orden y el tamaño del contenido para permitir la facilidad de uso, para que los usuarios puedan desplazarse rápidamente por tu email. La idea es que la primera parte del contenido sea suficiente para enganchar a un destinatario, ya sea para obtener un clic o un tap en la parte superior, o desplazarse para ver más contenido. Una situación mejor aún sería si esta jerarquía de contenido puede ser dinámica en función de las necesidades de cada persona.

3.   UX útil

Nada me gusta más del email que cuando se le proporciona una buena utilidad y una gran experiencia al usuario. Por ejemplo, un localizador de tiendas debe mostrar la ubicación física más cercana, donde sea que el usuario se encuentre, en el momento de apertura. La dirección debe ofrecer hipervínculos, para hacer tapping fácilmente y promover una fácil transición entre el email y una aplicación GPS (p. ej. Google Maps). ¿Por qué deben escribir los destinatarios una dirección cuando sus emails proporcionan la ubicación de la tienda más cercana? Porque necesitan saber la forma más eficiente de obtener direcciones hasta tu tienda y así comprar más. Piensa en todas las maneras en que puedes facilitarles la vida a tus clientes. ¡No más UX inútil!

4.   Clics = taps

Estoy esperando a que llegue el día en que referenciemos los clics y los taps. Si consideras la cantidad de espacio que se necesita en los emails para hacer un tap con el dedo frente a un clic, ¡la diferencia de espacio puede ser asombrosa! Para prevenir la frustración causada por los taps en enlaces erróneos, asegúrate de que dejas espacio entre los enlaces. Esto te garantizará que los taps sean intencionados, y no porque exista un problema de espacio entre los enlaces de tu email. Deberías también tener cuidado con el 3D Touch de Apple, que ofrece una nueva dimensión de interactividad en cuanto a los taps en pantalla se refiere, basándose en la presión de dichos taps.

5.   Un golpe doble: email y push

Pocas marcas están utilizando el email y el push a la vez, pero me encanta cuando lo veo. GILT hace un gran trabajo de sincronización de las notificaciones push y los emails enviados. La notificación push, a menudo, me hace volver a revisar mi email para ver más detalles sobre los artículos del día en oferta, que me ofrece una imagen más clara sobre las ventas de ese día. Me encantaría ver más marcas probando el poder del golpe doble.

¿Está tu marca ya preparada para este momento crítico del email en el dispositivo móvil? Si no es así, ¿cómo piensas hacerle frente este año?

Cuéntame más en la sección de comentarios. ¡Me encantará leerte!

 

Este artículo se publicó originalmente en MediaPost el 21 de enero de 2016.